domingo, febrero 25, 2007

Para el 14 de Febrero

Y si, la amaba demasiado, tanto que a veces le dolía suponer que solo era una de las muchas obsesiones que cruzaban su vida. La diferencia con ésta era que cada vez era más egoísta y frustrante el sentimiento hacia lo que pudiera hacerla feliz. Ella tenía que mantenerse solo a su lado.
Ella por supuesto, no se daba cuenta, a sus ojos era el único hombre de los que habían existido en su vida que le daba un trato de princesa, el que cumplía sus caprichos con toda la parafernalia romántica habida y por haber.... el hecho de ignorar sus obsesiones la volvían la mujer más feliz del mundo.
Era 14 de Febrero y el conducía al departamento que compartían desde hacía ocho meses, ella le había dicho que le tenía una maravillosa sorpresa... él le tenía una pieza más para su nueva colección de joyería... abrió la puerta, ella estaba frente al televisor y le pidió que se sentara, accionó el “play” y sobre un fondo blanco y negro que pasaba por toda la gama de grises se perfilaba una pequeña burbuja palpitante.
Con los ojos brillantes por las contenidas lágrimas de felicidad le dijo que era su bebé y ver que la noticia transformaba el rostro del que creía era el hombre perfecto en una máscara de furia fueron la primer señal y oportunidad de huída que no aprovechó.
... Reclamos por la falsedad del cariño... Reclamos por incluir a un tercero en el idilio perfecto... Dos rostros, uno frente al otro, la dualidad que representa el pánico y la ira.... Objetos estrellándose contra el suelo y una última súplica.... Al final, el silencio.
...
La autopsia revelaba que la mujer había luchado por mantenerse viva, tenía el rostro desfigurado y el abdomen vacío, su asesino se había encargado de vaciar aquella cavidad antes llena de vida... eso el forense nunca lo supo, solo firmó los documentos que le daban como última morada la fosa común.

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domingo, febrero 18, 2007

Otro cuentín....

Esta iba a ser la última vez que Manuel le pegaba…. Se había excedido, se lo decía mientras se cepillaba lo que le quedaba de cabello, cada que él le tiraba del cabello perdía varios mechones, tenía el ojo izquierdo morado por enésima vez y rasguños que para variar le surcaban la cara de líneas rojas.
Y una mierda, siempre decía eso Manuel cuando terminaba por desesperarse y arrojar al suelo todo lo que estaba a su paso antes de cada golpiza.
Esta vez había sido por reciclar basura..... me ves cara de pordiosero muerto de hambre?, le preguntaba mientras su puño se estrellaba en la cara..... al coño con tus pinches latas vacías.
Pero se había jurado que era la última.... salió con la decisión de cambiarlo todo, abrazando dos bolsas de plástico de la “comer” una con su ropa y otra con latas vacías... cuando se trepó a la combi agradeció que estuviera casi vacía, dos o tres mujeres que miraron con mal disimulo el ojo morado.....
No contaba con que el chofer encendería la radio:
Vuelve, que si ti la vida se me va....
Vuelve que me falta el aire si tú no estás
Vuelve, nadie ocupará tu lugar
Sobra tanto espacio si no estás
No pasa un minuto sin pensar
Qué si ti la vida lentamente se me va.....

Lo único que veían las pasajeras era un hombre cuarentón con cabello largo medio oculto en un paliacate, con sandalias rosas, jeans viejos, una camiseta ajustada, maquillaje de mal gusto, con un ojo morado y rasguños en la cara que lloraba en silencio.

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